dimecres, 26 de març de 2014

Can Bertrand. Biblioteca Comarcal JOANA RASPALL

Clarament, Sant Feliu necessita una Biblioteca Comarcal de referència (som capital de comarca) que doni cobertura a les necessitats de les ciutadanes i ciutadans de la nostra ciutat, amb la mirada posada en el futur, pensada com un gran centre cultural i de consulta, dinamitzador, on es fomenti la formació, la interacció personal i la cohesió social.

L'actual biblioteca Montserrat Roig, amb més de 20.000 usuaris, gairebé la meitat del cens de Sant Feliu y més de 1.200 visites diàries, no cobreix les necessitats actuals, que s'han anat multiplicant des de la seva posada en marxa. Per molt que es pugui ampliar, mai es disposaria dels 3.000 m² de la nau de Can Bertrand, on si que hi hauria un espai per a un centre cultural-biblioteca i per a totes les necessitats de futur que hi puguin aparèixer, relacionades amb la vida cultural de Sant Feliu.

El projecte de la creació de la Biblioteca Comarcal Joana Raspall en la nau de Can Bertrand, un equipament d'ús públic que pertany a les ciutadanes i ciutadans de Sant Feliu, va més enllà de sigles partidistes. És un projecte de ciutat.

El govern municipal vol cedir la nau de Can Bertrand a la Generalitat per fer l'escola d'hosteleria, cosa que la faria perdre la seva condició d'ús ciutadà. Comparteixo la importància de l'escola d'hostaleria, però no la seva ubicació. Ja existeixen dos centres impartint classes d'hosteleria a Sant Feliu: En el Palau Falguera i en l'escola MArtí i Dot, a més d'uns terrenys en el barri del Mas Lluí, on estava previst que la Generalitat hi fes la futura escola d'hosteleria.

¿Perquè privar Sant Feliu de la Biblioteca Comarcal Joana Raspall en Can Bertrand, i també privar del futur equipament d'escola d'hosteleria en el barri del Mas Lluí, amb la necessària dinamització de la zona?

També fora molt important la manera de fer un homenatge a una dona que va dedicar tota la seva vida a la cultura, i que des de la senzillesa i la seva gran humanitat ens ha deixat un llegat, que tenim la responsabilitat de divulgar i mantenir viu.




dilluns, 3 de març de 2014

Pobreza cultural

La vida cultural de nuestra ciudad ha ido empobreciéndose, año tras año, desde el cambio de gobierno, ahora en manos de ICV-EUIA-ISF-CIU.

Han desaparecido las programaciones teatrales de temporada, en el Centre Parroquial, han desaparecido los conciertos de temporada, en el Auditori, los conciertos Familiares y el abono TC10 (los diez tickets a 3 € la sesión), la exposición permanente de La Ruta Modernista y el resto de actividades e iniciativas, desaparecen o no encuentran ningún apoyo municipal, o lo que encuentran son problemas, como la compañía de Opera de Sant Feliu que lucha por mantener una programación estable y nuestro ayuntamiento les niega un local para ensayar.

Eso si, se montan mesas de debates culturales, donde prima la actitud política a la cultural y confunden la vida cultural de nuestra ciudad, basada en la iniciativa popular con sus intereses de partido, todo ello envuelto en un adecuado marco de pose cultural y palabras vacías. En tres años de gobierno municipal ese es el balance cultural de nuestro ayuntamiento.

Con estos antecedentes culturales no es de extrañar la actitud de nuestro gobierno municipal hacia el proyecto, del PSC, de la creación de la biblioteca comarcal JOANA RASPALL en la nave de Can Bertrand, un equipamiento de uso público que pertenece a las ciudadanas y ciudadanos de Sant Feliu. Nuestro gobierno municipal pretende ceder la nave de Can Bertrand a la Generalitat para montar la escuela de Hotelería.

No parece muy inteligente ni adecuada a las necesidades de nuestra ciudad esta decisión si ya existen dos centros impartiendo clases de Hotelería en Sant Feliu: El Palau Falguera y la Escuela Marti Dot. Además, en Mas Lluí, hay unos terrenos calificados de equipamiento público, donde estaba previsto que la Generalitat construyese la futura escuela de Hotelería. Porqué privar a Sant Feliu de la biblioteca comarcal JOANA RASPALL en Can Bertrand, equipamiento que dinamizaría la zona, y privar del futuro equipamiento en forma de escuela de Hotelería a Mas Lluí, con la consiguiente y necesaria dinamización de la zona.

O tienen prevista una recalificación del terreno y no les conviene construir la escuela en Mas Lluí.

Estamos de acuerdo que la actual biblioteca, la Montserrat Roig, situada en un edificio emblemático de nuestra ciudad, con más de 20.000 abonados, casi la mitad del censo de Sant Feliu y más de 1200 visitas diarias no cubre las necesidades actuales. Muchos estudiantes se van a la biblioteca nueva de Sant Joan Despí, para estudiar o a las bibliotecas de las Facultades, ya que en Sant Feliu es imposible. Por mucho que se pueda ampliar, nunca dispondría de los 3000 m de la futura biblioteca Joana Raspall, donde si habría espacio para la biblioteca comarcal (somos capital de comarca), un centro cultural y para todas las necesidades de futuro, relacionadas con la vida cultural de Sant Feliu, que puedan surgir (zona de estudio nocturno, sala de actos y conferencias, sala de exposiciones, informatización integral, cafetería, etc.), tal como queda reflejado en los planos realizados por la Diputación de Barcelona en diciembre de 2010.

Parafraseando unas frases del artículo de Josep Maria Montaner, arquitecto y catedrático de la ETSAB-UPC, “Nos vemos en la biblioteca” publicado en ElPaís, encarte de Catalunya, el jueves 27 de febrero “…Unas bibliotecas que, evolucionen como evolucionen, van a seguir reforzando esta capacidad de inclusión que han ido consiguiendo a lo largo del tiempo y van a seguir explorando las enormes posibilidades de fomento de la formación, creación, interacción personal y cohesión social que tienen.

La cultura si no está viva no es cultura. Las consecuencias de manipularla para obtener réditos políticos, premiando a unos y ninguneando a otros son la esterilidad cultural, la pobreza de ideas y acaba contagiando a los que pretenden beneficiarse de tales artimañas.